martes, 29 de diciembre de 2009

Shel... Iza

-Volví a soñar contigo.
-¿Encerio? valla que sigue extrañándome. ¿De qué trató esta vez?
-Te comías un pastel de manzana y te dió una indigestión terrible.
-Oh, eso es nuevo. La última vez me viste altar a una ancianita ¿ no es así?
-Correcto. Y como saltaste, casi dos metros.
-Sí, supongo que fué gracioso ( abriendo una cajetilla de Lucky strike rojos) ¿Gustas?
-Claro, porque no.

(Shel fuma y suspira, Iza lo mira de reojo)

-Reconozco eso ¿Qué te ocurre ahora?
-Lucía Licona dice que mis escritos no son buenos, y Santiago se ríe de mi inconformidad.
-Bueno, cabe decir que Lucía no ha visto lo mejor de tí ¿ no crees?
-Supongo.
_Y Santiago simplemente no quiere verte confundido y frustrado.
-¿por eso se ríe?
-Creeme, él quiere lo mejor para tí.
-Lo sé, lo sé ( chel fuma otro poco)
-Yo tengo algo que contarte Shel, querido.
-¿qué ocurre?
-Tellez me propuso matrimonio esta tarde.
-¿Y qué piensas?
-Sabes que es natural que dude mucho.
-¿al menos eso deseas con él?
-...
-¿Qué pasa?
-No lo sé en verdad, hay muchas cosas que no me gustan de él.
-Pues dícelas, punto.
-No es facil, y bien lo sabes.
-Sí lo es, tú lo haces difícil, y eso te bloquea. Dí lo que sientes, nada más, no hace falta disfrazar lo que te desagrada.

(Iza suspira un poco, y mira a Shel unos segundos)

-¿Sabes què Shel?
-¿qué?
-No sé que haría sin tí. Siempre te preocupas por mí.
-No es para tanto, hay mucha otra gente que también se preocupa por tí.
-Pero es lo mismo, y lo sabes.
-En fin. ( Shel termina su cigarro). Devo irme, mi esposa me espera en casa, hoy hay chiles rellenos y sopa de coditos.
-Ya veo. (Iza suspira, y Shel mira desconcertado)
-Conozco eso. ¿quieres venír a cenar con nosotros?
-Mo, gracias querido, no tengo muchas ganas.
-Cuídtae mucho nena.
-Hace años que no me dices nena.
-Hace años que suspirabas de esa manera.
-Adiós Sheldon
-Au revoir Iza

( Sheldon besa la frente de iza y huye...)

lunes, 30 de noviembre de 2009

2 minutos ( cuento rápido para Paulina Van Tassel)

-Son cuarto para las doce- Exclama Van Tassel desde la silla.
-¿Segura qué aparece a esa hora?- Pregunta Sheldon tímido, frotándose las manos
-Sí, estoy segura.

La habitación de Paulina Van tassel parecía un templo polvoso y olvidado. Con imágenes bizarras y letras indesifrables en las paredes ( y a Sheldon le suena "Fond Affections" de This Mortal Coil), por el suelo vidrios y objetos rotos. En el techo, ya un foco al que se la acaban las fuerzas. Ya no iluminaba casi nada.
Solo una ventana que apuntaba hacia el norte, iluminaba un poco por la luz de luna.

Y sentada en la silla de madera, al lado de la ventana Paulina Van Tassel repetía para sí misma "Faltan dos minutos, sólo dos minutos".
Sheldon no llevaba mucho tiempo en aquel recinto prohibido; tenía el Bestiario que había creado Van Tassel. sus manos temblaban mientras pasaban las horas de silencio y obscuridad...

"abre el Bestiario en la pag 27" Dijo Paulina a Sheldon. "ahora pronuncia las palabras del gran Snidget"
Con la boca temblorosa y las manos con un extremo sudor, dijo:

¡SHENET IKSE NATHÚ-RETNAIRE SHELFOKT!

Paso un minuto. La magia de Van tassel no había funcionado...

-No ha pasado nada- Contestó Sheldon nervioso.
-Paciencia señor Melphis, mire con atención- Respondió Van Tassel sin dejar de mirar a la ventana.

Y la criatura era tal y como la describía Van Tassel en el bestiario: de escamas blandas, de rostro extraño, sin ojos al parecer, alas de cobre y plumas azules.
Pasó volando por la ventana abierta, dejando su somra en el suelo de la habitación.

De la boca de Van Tassel salió una pequeña sonrisa. Sheldon no cerraba aún los ojos.

-¿vez? Te dije que mi conjuro lo haría venir. Sos un desconfiado.
-Oh! Perdóname Paulina querida, no volveré a dudar de tí.

hasta que la siguiente criatura aparezca

viernes, 27 de noviembre de 2009

miedo blanco.

El miedo blanco recorre la piel. El aliento se vuelve frió y seco, la piel se reseca, los ojos duelen y la saliva se empieza a desvanecer. Y entonces el café se sirve...

Veo acertijos, miedos y besos desnudos en la mirada que fijas sobre el cristal. Yo no puedo verla; me derrumba la nostalgia y se me mojan los ojos. Y el cafe lo tomas con tranquilidad y neutralidad...

Siento ardor, una mordida salvaje en la muñeca, la marca de la bestia. Siento mojado entre las piernas, y luego un aire que me hace estremecer. Es la culpa que me invade. Y me miras y me dices: mira la lluvia.

Escucho el sonido de la melodía barroca, el paso frme del zapato negro sobre el suelo de azulejo. Escucho tu voz ronca y vacía, las palabras burdas y crudas que escupes como una flema dañina. Azul y repugnante. Y tu mirada se nubla y el piso se cierra.

Pruebo la saliva que compartes en mi boca, sabor a nueces y a metal salado. Me sabe rico tu nombre, pero no tu boca grosera y fétida, aquel instrumento que usas para decir sandeses y estupideses. Me sabe asqueroso mi nombre cuando tú lo pronuncias. Tu peso muerto yace sobre mis brazos.el café se enfría.

Huele al miedo blanco, al paraíso invisible. A las banderas de trapo que se cuelgan en las casas bogotánas, al pescado que huele al muelle antiguo. Huele a el oxido de tu sangre, de tu corazón podrido. Recargado en la silla. Inquerbantable el ambiente. Me termino el café.


El miedo blanco recorre la piel, destruye mi mirada, me penetra con su mordida salvaje y rabiosa. Me hace escuchar la música de la infancia retorsida, me sabe a mierda y huele a flores.

El miedo blanco eres tú.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

sin memoria

Cuando en punto dan las 2 de la mañana, escucho a bach, abro la ventana, prendo un cigarrillo( que derrepente se me antoja a estas horas por el frio, o cualquier otro pretexto estupido) y me siento cansado para ver su sotro que esta sobre un monitor polvoriento y gris.

Todo parece verse tan espontaneo, reluciente. Observo una cara que nunca habia visto en tí. Un cuerpo más joven y delgado. Una mirada obtusa y efimera; que suele cambiar en estos dias enfermos. Y me sirvo un cafe con 3 gotas de leche, y 2 cucharadas de azucar que no revuelvo. No pienso con atención, y siento que tu nombre me sabe al cafe que pasa por mis labios. Deliciosamente nocturno y embriagadoramente dulce.



Ayer fue un dia singular, te observé timido y desconfiado. Pero la noche con su suspiro lento e invisible, me hizo disfrutar la velada. Era una fiesta icompleta, perfecta para el delirio de luna y un poco de cerveza. Y en una mesita muy mona en la esquina, un poco de existencia: los platillos que anuncian bienvenida ( que poco a poco se enfrían), el cenicero que aun no sirve de nada, las botellas muertas que se esconden en una caja de plastico. Un banquete ante mis ojos adolescentes.

Podria decir que el tiempo se detuvo, pero estaría mintiendo. Derrochaste el sudor y las risas que tenias guardadas. Me miraste una vez, tan candida y trasnparente. Te mire cien veces, con mis ojos que despertaban miedo y un livido inombrable.
Y tragué saliva con alcohol para no sentir las piernas, y mire hacia un techo mal pintado tratando de encontrar mensaje ante aquellas sensaciones bajo mi piel.

Bebí y reí, un poco falso al principio, pero no derrochaba ni una pizca de incoherencia. Y empezé a descomponerme como el insecto que aun no está muerto ,pero lo han pisado. Tenía que irme y no queria.

Me despedí de todos, dejandote al último. Y como un rayo efusivo y distante, te abrazé con lentitud, mientras de tus ojos un cristal saliá como un lamento solitario.
Quize soltarme, el tiempo me comía los pies, pero no quieras mi partida; lamento tu estado deprimente y nostalgico, lamento tu emocion enfrascada que se libera cuando despides tu mente y la entregas a un espejo etílico. Lamento tu llanto en mi pecho. Lamento tu abrazo.

Un acto que tal vez olvides.( yo nunca)

Y lamento escribir mi historia, que de los ojos se me ha salido aquel recuerdo, que ahora lo veo tan lejano y brumoso.

Yo siempre obscuro.
Tú sin memoria.


Para tí, Raquel querida...

viernes, 23 de octubre de 2009

Letras tristes

Hoy me he quedado demasiado tiempo en el teclado sin saber que escribir, posiblemente sea porque la carta me diste me ha surtido efecto. Y es que eres tan lejana y cercana a la vez, que me confundes de más (y más en las noches que te escribo).

No puedo dejar de suspirar lentamente, y mis latidos se sienten alentar cada vez más (algunas veces recuperan su ritmo, y otras se frenan bruscamente).
Y es que no lo amas, (en realidad a nadie) solamente buscas un cariño sin nombre, una realidad dispersa entre pensamientos vagos y superficiales. Y yo comienzo a amarte, aunque esto signifique estar detrás de ti, fingiendo despreocupación y delirio.

Ahora miro el monitor a media noche, con un rostro cansado y aprisionado en las letras que veo a través de la pantalla. Sabiendo de antemano que posiblemente estas letras agitadas que se me escurren nunca te lleguen. (O en un intento casi suicida te lo entregue con la cabeza abajo)

Porque sin querer, te metiste entre mis piernas, entre mis ojos como una flecha que se despliega desde un arco enemigo. Eres odio y carne putrefacta; y a la vez alegría enferma y beso húmedo.
Me cubro los ojos con la mano derecha, mis huesos se quiebran de un sueño que no quiero tener, porque temo al soñar que de una pesadilla donde sales, abandones mi presente y te refugies en un lugar en donde yo no pueda buscar. (Buscarte; despegando a un anochecer que se vuelve azul, y antiguo como tus manos)

Miro el reloj. 2:01

Saboreo en mis entrañas aquel sabor secreto que emana de la espalda, el color de la boca adormecida, la sensación de sorpresa al ver otros ojos a través de los míos. La saliva que circula por el cuerpo ajeno, lentamente hacia las venas (por eso no puedes irte; hay partes de mi que te negaste devolver)
Y los ojos se intentan ocultar de la luz que los lastima, los dedos se detienen, y los oídos se cansan de escuchar la misma canción lastimera y llena de nostalgia (porque sin ella, no podría escribir estas letras tristes). En un intento desesperado, me salen gotas transparentes; cristales que simulan la nieve que cae sobre el pecho desnudo. Frió de muerte, que invade la vida y la convierte en dolor y miseria.

Y así, termino de contarte mi día. Incendiando mi ser por dentro, deteniendo el tiempo con un grito de rabia y tristeza. Encorvado y deprimido por un hecho que me ha transformado, trasnochado en un sentimiento sin nombre.











Atte. Sheldon Melphis

lunes, 20 de julio de 2009

el espejo ( reflejos horribles)

acaso la realidad que vivimos es mentira? o simplemente esta es la vida tan vanal, aburrida y llena de la misa que nos toca a la gente sin oportunidades?



porque dicen que la palabra es un codigo invisible? porque somos secretos escondidos en papiros, o en servilletas.. somos el 13 de los martes, somos inquebrantables como la moda o los gutsos populares ( tambien somos sarcàsticos)



no soy un hèroe, ni un buen ejemplo. tampoco soy simpatico, ni siquiera hago de mi vida algo productivo ( pero maantego inconciente aquella conciencia que me hace escribir cosas coherentes)



por eso la vida es bella...

porque sea lo que haya escrito, tù estas leyendo esta mierda...



y yo estarè orgulloso de mi mismo...



(fragmento superior derecho) la vida se agota sin querer...

y los espejos se disuelven en un mar escarlata



Fragmento inferior derecho: No debiste nunca cruzar este espejo.

Nunca veràs las cosas con los mismo ojos.



Fragmento de cabeza:

es espejo el que mantiene en un constante

tiempo, la paciencia y la plenitud...

es idiota el que las aprende a controlar...

Es glorioso el que puede controlar sus frenesìs alimenticios... pero es màs idiota el que por siempre lo controla... hay que sentir la energìa maldita que controla a la bestia...sedienta de elìxires que cosechan las personas normales...

kbe script

Me atromenta su aucencia. Todo mi tiempo lo desperdicio en extrañarla y en añorar su inesperado regreso. La tristesa se llora, pero la impaciencia de la alegrìa no es facil de conjurar.

Siento un abrazo oculto entre mis sàbanas, un beso debil que siento en mi pecho y en mi cuello desnudo.

Solamente se despiertan mis demonios y te buscan en mi habitaciòn.

el incienso( ana`s Freak nigthmare)

encuentro inserbible mi memoria...

escucho cantos que me proclaman como el idiota, el incompetente... el trsite escualido espiritu, que se moja de ganas el volver a su pasado...

acaso no las escuchas?.. son voces que resuenan en un cilindro lleno de carne y agua putrefacta...

un gusano come tus ojos... gordo y repugnante...

una boca arranca tus labios verdes... carcomidos por las moscas...

pisotenado las manos de la muerte, siguen; los sueños escondidos en una vampira que se niega a ser descubierta....


es un sueño del que no quieres despertar..... una memoria polvoza que oculta con recelo un dolor incontrolable... un sentimeinto de caminos y luces.... de besos y miradas de angustia....

de un oido que se escucha...en la palma de tu mano....

de un sueño que no quisieras despertar!!..


un sueño que compartimos juntos...( tu escondida, y yo envuelto en una manta azul...)



despierta!!!!

te obervas al espejo( tributo a Gerardo Carrera)

te osveras al espejo

en la madrugada

Una imagen ausente

un rostro entumecido

que te mira

El brillo de tus ojos de ave



se pierde ante el terror

de lo que observas



Los musculos te duelen,

hay sangre en la casa

¿quien fue el enemigo esta vez?

fragmentos de historias sin armar

despierta nancy!

porque ultimamente te noto màs lejos de mi, sabiendo que vives en mi cabeza?

entra el frio, despacio e irreverente, hacia un costado de tu cuello, te acaricia, màs no te enfrìa; sutura un momento estàtico. Un segundo que aùn palpita en tu interior. TE SOMETE A UN SUEÑO DEL QUE NO QUIERES DESPERTAR...

Te enciende una vela muerta, que llace sobre un almoadìn dorado.

Te carcome un insecto, gordo y repugnante.

PERO ES EL SUEÑO? ACASO MI MEMORIA SE CONSUME SI SUEÑO PESADILLAS CONTIGO?

se despierta el bestiario, detras de mis cuadros, de mis hojas pegadas en toda mi habitaciòn... ( y tù no apareces). Como una anomalìa que despierta mi lìbido y lo hace buscarte con frenesì...

¿porque ultimamente te noto màs despacio, efusiva y escondida de mi corazòn que explota?

rEtOrCiDo En Un SuEñO dEl QuE nO qUiSiErA dESpErTaR

me escondo haora de cualquiera que estè dispuesto a acabar con mi psiquica extinciòn... Escondes una sonrisa que no quieres mostrar, un abrazo ciego, un beso escondido ( oculto detràs de tu espìritu incorruptible)

dibujas un entorno gris ( yo no quiero estar haì, detesto el gris)

caminas sobre mi cabeza, vives comodamente sobre un lecho de carne y agua.

¿què me haz hecho?

¿en que me haz convertido?

¿soy acaso un producto burdo de tu retorsida imaginaciòn?

voy a caminar hacia atras.. y quiero tropesar con lo primera (ojalà sea tu pie descalzo quien me derribe de este sueño)







despierta!!!

Despierta!!!!

despierta!!!!

despierta!!!!



un sueño que compartimos juntos..

♥.♥

sábado, 18 de julio de 2009

Olivetti letera 25.


Mientras más pienso, recorro tu cuerpo negro y terso…

Admiro tu molde. Me excita tu numero 9.

A veces maldigo enfrente de ti. (Las cosas no siempre salen bien a la primera)

Arranco una hoja, la hago mierda y continúo tocándote.

Luego te detienes…

¡Carajo! ¿Por qué has parado? Estábamos en la mejor parte. El clímax de mi cuerpo ya no puede esperar más.

Y es que tú ya te has consumido. La culpa la he tenido yo por malgastarte en falsa poesía. Debí de haberte usado en cuentos macabros y enfermos (al menos son los que vos más disfrutas)

No te niego Olivetti. Has sido la hija perdida y venida de mis entrañas. Sin mi tu no eras nadie…

Maldito ego. Me enferma.

El niño flor

Como brisa nocturna, el niño flor se mueve como hoja en el viento. Consume listones del pelo de las mujeres despistadas, su mirada es un conjunto de mieles espesas y esmeraldas. Camina y a veces planea; sus pétalos no se rompen con los soplidos del otoño, y pone sus pies en suelo cuando su nostalgia lo llena totalmente.
Es como vosotros, un poquito triste. Llora a escondidas detrás de los espejos, seca sus lágrimas con su manga de polen, aunque se le ha visto secarse con el vestido de las mujeres viudas. No coparte sus emociones positivas; acumula su rabia en un pequeño frasco azul (eterno color de paz y tristeza) y algunas veces abraza a los niños que duermen al lado de las ventanas.

Ahora estoy por capturarle. Como al ave que esta a punto de dar vuelo, sin saber que un rifle le apunta a 100 metros. Mis pulsaciones aceleran, y una gota de sudor corre por mi frente. Mis piernas tiemblan, mi boca se seca; segundos de silencio marcan un suspenso perpetuo…




El sonido de mi aliento me ha delatado. Se ha escapado como la brisa de marzo; cubrió su rostro con su capa de césped, con algunas flores incrustadas y pequeños insectos. Me abstuve a mirar sus ojos, de lo contrario estaría en un estado vegetal (hermoso, no hay duda. Pareciera que la vista se esfuma y los sentidos se alteran con lentitud). Movió sus pies para tomar la siguiente brisa, y simuló al diente de león que se fragmenta en el espacio.

No pude evitar mi error; soy humano. Soy inútil. Un objeto burdo y crudo, que no tiene forma alguna. Un pedazo de masa grasosa y repugnante.




Estoy enamorado del niño flor.

jueves, 16 de julio de 2009

la cita con el doctor...

Recientemente conocí al Doctor. Un hombre extraño sin duda; no me saludó de mano, con el pretexto de que la influenza se traspasa de persona a persona. Un amigo de la universidad me lo presentó en un día de otoño. Estaba lloviendo, me acuerdo bien.

¿Cómo puedes describir a un hombre que es absolutamente diferente a lo que conoces?
Tenía una pequeña cicatriz en el ojos izquierdo. Simulaba a un símbolo desconocido (las culturas del subterráneo difícilmente se descubren). Me dijo que era un gusto el conocerme; pero yo se con exactitud que a él no le agradaba mi compañía.
Empezamos a conversar sobre mis libros, sobre la sociedad que hoy estaba sometida a un virus inexistente para mí; pero muy real para el doctor. Reímos un poco al hablar de los partidos políticos, y ambos compartíamos un gusto ameno por las tazas de café con dos cucharas de azúcar.

Por primera vez había visto su boca sonreír. Hubo algo que tomó por sorpresa mis sentidos: aquellos colmillos tan blancos y tan afilados. Perfectamente conservados; casi imposibles de ver. Aquel gesto para mí fue una ganancia, porque mucha gente decía que: si vos llegas a quitarle una sonrisa al doctor, tienes segura su confianza.
El día se consumió por completo. Los faroles acompañaron mi caminata junto al doctor,
sobre reforma e insurgentes, su mirada perecía tan compleja, llena de nostalgia…

Le mire a los ojos; ojos sin fondo, que parecían abismos innombrables.
Acaricié su rostro; terso y frío.
Le besé los labios. Con sabor a sangre caliente.
Le mordí la espalda, áspera y clara como la nieve.
Penetró en mis labios, como una estaca al corazón.
Arañé sus brazos. Como un gato a su presa.
Besó mi frente…
Y mordió mi cuello.


Ahora mi sangre corre en él. Suspendida en un universo de mezclas y epifanías bizarras.

Pero no lo niego…

Amé el sexo con un vampiro.

miércoles, 15 de julio de 2009

el espejo ( poema para Gabrielle)

I

¿Qué esconde la nostalgia efímera?
Guarda con recelo mis angustias
Mis desgracias y sus vértebras
O quizás recubre otras nostalgias

Miedo, y un antiguo polvo
Reflejan el espejo
En un escenario oscuro
Y al costado: el resto de sus fragmentos

II

Se cubren por temor
A la triste putrefacción
Ansiosos niegan con temor
Haber sido victimas de la carne y la atracción.

¿Qué esconde tu sexo de mi sexo?
Fondo de botella sin fin
Guirnalda cubierta de menta y alhelí

Esconde tus miedos,
De tu psíquica extinción.

Como ingrato que habita el paraíso
Demacrado por las mentiras.
Ahora se inyecta en tu memoria
La desquebraja, la utiliza
Desfragmenta tepalcates de nuestra historia
Pero que más da…
Para vos es fácil olvidarme.

III

Reflejado, invisible, eterno
En mente oscura, agua sucia
Epidemia encerrada en el espejo
Corredor antiguo, cielo verdoso
¿Quién mantiene viva esta malicia?

Detrás de ti los muñecos hablan
Las cartas bailan y los cuadros de acercan
Ahora el espejo murmura
Desata arrugas de amargura
Ecos que despiertan el suspenso
¿! Alguien puede escucharme?!

martes, 14 de julio de 2009

2 en un àrbol de otoño...

recientemente conocí al doctor

un hombre càndido e interesante...

mire sus ojos por un momento

y me capturaron por un instante.


Me olvide por un momento

su saliva entro en mi boca

reacione a destiempo

quel aliento me sofoca.


el agua salio de mis rios

una torre de marfil de èl.

ambos cuerpos se mezclaron

como leche en el cafè...



una navaja entro en mi pecho

como un alfiler...

un tenedor estocado en su nuca...

su exquisito neocortex frente a mi...




2 en un àrbol de otoño.


fundidos en un eterno instante...