El miedo blanco recorre la piel. El aliento se vuelve frió y seco, la piel se reseca, los ojos duelen y la saliva se empieza a desvanecer. Y entonces el café se sirve...
Veo acertijos, miedos y besos desnudos en la mirada que fijas sobre el cristal. Yo no puedo verla; me derrumba la nostalgia y se me mojan los ojos. Y el cafe lo tomas con tranquilidad y neutralidad...
Siento ardor, una mordida salvaje en la muñeca, la marca de la bestia. Siento mojado entre las piernas, y luego un aire que me hace estremecer. Es la culpa que me invade. Y me miras y me dices: mira la lluvia.
Escucho el sonido de la melodía barroca, el paso frme del zapato negro sobre el suelo de azulejo. Escucho tu voz ronca y vacía, las palabras burdas y crudas que escupes como una flema dañina. Azul y repugnante. Y tu mirada se nubla y el piso se cierra.
Pruebo la saliva que compartes en mi boca, sabor a nueces y a metal salado. Me sabe rico tu nombre, pero no tu boca grosera y fétida, aquel instrumento que usas para decir sandeses y estupideses. Me sabe asqueroso mi nombre cuando tú lo pronuncias. Tu peso muerto yace sobre mis brazos.el café se enfría.
Huele al miedo blanco, al paraíso invisible. A las banderas de trapo que se cuelgan en las casas bogotánas, al pescado que huele al muelle antiguo. Huele a el oxido de tu sangre, de tu corazón podrido. Recargado en la silla. Inquerbantable el ambiente. Me termino el café.
El miedo blanco recorre la piel, destruye mi mirada, me penetra con su mordida salvaje y rabiosa. Me hace escuchar la música de la infancia retorsida, me sabe a mierda y huele a flores.
El miedo blanco eres tú.
el cafe que se enfria es sexy...pero no sabe muy bien
ResponderEliminary mi parrafo favorito fue el de la mordida...lluvia?? me gusta la lluvia